La cultura gitana fue, por primera vez, protagonista de la Feria del Libro de Badajoz.
Érase una vez una mujer gitana que decidió inventarse figuritas de barro. Aunque siempre usaba los mismos materiales para hacerlas (arena y agua), cada una de ellas salía de un color distinto. Y llegó a la conclusión de que, aunque en apariencia sus creaciones simulaban ser diferentes, en el fondo, todas eran iguales porque estaban fabricadas con la misma materia.
El cuento fue escuchado por decenas de escolares que acudieron a la Feria del Libro para celebrar el día de la cultura cañí; es la primera vez que ésta tiene sitio propio en San Atón.
La Fundación Secretariado Gitano fue la encargada de organizar actividades dirigidas a los niños para «hacerles ver que todos estamos hechos de lo mismo».«Los pequeños reaccionaron muy bien y lo entendieron perfectamente».
Por la tarde, le tocó al turno a la poesía. María Saavedra, gitana de 89 años, vecina de Santa Marta y aficionada a escribir poemas, un alumno del colegio San Pedro de Alcántara y otra niña del San Fernando (también gitanos) fueron los protagonistas del recital celebrado en la carpa del Ayuntamiento. La actividad gustó; la cultura cañí logró hacerse su hueco.
miércoles, 2 de junio de 2010
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